UNA GESTIÓN MUNICIPAL AL SERVICIO DEL TRABAJO AUTÓNOMO Y EL COMERCIO MINORISTA EN LA CIUDAD DE MADRID

La Ciudad de Madrid cuenta con un tejido formado por 175.839 trabajadores autónomos, casi el 50% de los que realizan su actividad en el conjunto de la Comunidad, y que componen una pieza de particular importancia en el tejido empresarial madrileño, siendo la base del desarrollo económico de la Ciudad y de la Región.

A pesar de las muchas dificultades por las que ha atravesado este colectivo durante los largos años de esta crisis que sufrimos, sin embargo en los dos últimos años el número de autónomos aumenta, en el último año en más de 5.000, y su evolución sería aun mayor si no se contabilizara el alto porcentaje de bajas por cierre de negocios tradicionales.

Su capacidad de generación de empleo y actividad tendrá más recorrido si desde el ámbito municipal se abordan políticas adecuadas para promocionar el desarrollo de este sector, y se eliminan las muchas trabas que aun encuentran los más pequeños emprendedores para poner en marcha su iniciativa económica.

Pero el trabajo autónomo y la microempresa no deben analizarse en el plano municipal sólo como un fenómeno económico y productivo. Las iniciativas económicas son también urbanismo y hacen ciudad. Si bien las actividades que pudieran ser consideradas más molestas es lógico que vayan progresivamente abandonando los centros urbanos, sin embargo este vacío debe ser cubierto por las muchas actividades profesionales o comerciales que ofrecen vida a la ciudad, servicios a sus vecinos y evitan su desertización, son actividades que producen cultura o que generan ocio, así como turismo o atención a las personas y familias.

La conciliación de la actividad económica y vecinal es un objetivo que ha permitido la evolución de las más modernas ciudades y la consolidación de un entorno urbano prospero y con vitalidad.

La Administración Local es la más cercana a los autónomos o a aquellas personas que desean serlo y tienen un proyecto de iniciativa económica. En este sentido sus políticas deben acercar al autónomo al resto de las Administraciones Públicas.

 

PROGRAMAS DE ACTUACIÓN CON CARÁCTER GENERAL:

  • El Ayuntamiento de Madrid debe contar con un Departamento de Promoción Económica que analice las diferentes iniciativas desde la óptica de su capacidad de implantación efectiva y promueva la interrelación entre los emprendedores. Se pondrá en marcha el Programa “Madrid Ciudad Económica”.
  • Una política de asistencia técnica y gestión asistida que vaya dirigida de manera particular teniendo en cuenta la especificidad del trabajo autónomo. Madrid debe recuperar la Ventanilla de la Economía Social y el Trabajo Autónomo que durante casi diez años ha venido funcionando con gran éxito y fue un referente para todos los emprendedores hasta su desaparición en el año 2012.
  • Implantar una política fiscal incentivadora a través del abaratamiento selectivo de tasas, deducciones en el IBI para nuevos emprendedores que inviertan en la adquisición de locales de negocio estables.
  • Apoyo fiscal a los propietarios que pongan en alquiler sus locales tras un proceso de rehabilitación de los mismos.
  • Promoción fiscal del alquiler múltiple o de uso común entre varios nuevos emprendedores, así como de centros de trabajo comunes de pequeñas dimensiones. EMV y otras Instituciones Públicas de la Vivienda deberán ser los organismos que participen en primera instancia en estas acciones por medio de sus locales disponibles.

 

Uno de los aspectos que más preocupa a autónomos y micropymes al instalarse en los lugares céntricos o más concurridos de la ciudad es todo lo relacionado con la movilidad, tanto propia como de sus clientes, así como el temor a los altos precios. Para mejorar esta percepción y animar al retorno a los lugares más céntricos debe avanzarse en los siguientes objetivos:

  • Regulación de la carga y descarga adaptada a las actividades económicas preponderantes en cada zona y tipo de actividad, ampliando los espacios actualmente existentes y haciéndolos compatibles con la peatonalización de zonas de gran afluencia.
  • Tratamiento del autónomo con establecimiento fijo como residente a efectos del aparcamiento regulado y paso preferente.
  • Autorización de una tarjeta especial para el aparcamiento regulado para aquellos autónomos que puedan justificar más del 50% de su tiempo en visitas profesionales y desplazamientos imprescindibles.
  • Creación de comisiones paritarias con consumidores y vecinos en los procesos de peatonalización, que deben incorporar en todos los casos un informe de impacto económico.
  • Ofertas municipales de espacios comunes para coworking, espacios que deben ser alternativa a la política de grandes viveros empresariales, que han jugado un papel en el pasado, pero que hoy son de difícil sostenimiento. En todo caso prioritariamente se recuperará para el Vivero de Carabanchel su carácter originario de Centro para el Trabajo Autónomo y la Economía Social, así como la participación en su gestión de las entidades representativas del sector.
  • Creación de Mini Viveros por zonas o barrios con claros signos de depresión económica y de empleo.

La burocracia se ha convertido en uno de los peores quebraderos de cabeza de los autónomos y micropymes de nueva creación, especialmente por todo lo que se refiere a las licencias de actividad, de cambio de uso o gestión de obras. En este sentido el Ayuntamiento de Madrid debe abordar de forma efectiva los sistemas de autorización a través de la declaración responsable y crear una unidad informativa y preventiva ante los traspasos de negocios en zonas saturadas, con el fin de evitar situaciones de hecho y abusos, que pongan en dificultad la labor de los emprendedores.

El Ayuntamiento modificará el actual sistema de concesión a las Entidades de Colaboración Urbanística, ya que representan, no sólo una privatización real de la gestión municipal, sino que no han llegado a dar el resultado esperado, encareciendo y haciendo menos transparentes los procedimientos y trámites.

En esta materia en particular el Ayuntamiento abogará por minimizar los efectos de la rescisión automática de los contratos de alquiler de renta antigua, que se produjo el 1 de Enero de 2015, ofreciendo un servicio de mediación y arbitraje entre propietarios y arrendadores, con el fin de evitar la desaparición de miles de establecimientos abiertos al público desde hace años y que tendrá graves efectos, no sólo en el empleo comercial, sino también en la calidad urbanística y turística de nuestra ciudad.

En este sentido el catálogo de locales y comercios de valor histórico, no puede tener sólo carácter informativo, sino que debe actuarse evitando que los cambios de titularidad afecten negativamente, tanto al valor arquitectónico del edificio como al mantenimiento de la actividad y forma de comercio tradicional, ya que este sistema de comercialización y atención al público también forma parte del patrimonio cultural intangible de una ciudad.

También es necesario resaltar que además de las viviendas particulares el riesgo al desahucio ha llegado a los locales comerciales, por lo que los sistemas de mediación para evitarlos, debe llegar también a los más pequeños negocios y a las instalaciones que son la única posibilidad de vida para muchos trabajadores autónomos.

 

COMERCIO MINORISTA.

En el ámbito del trabajo autónomo el comercio tiene un especial protagonismo. El denominado comercio familiar, también denominado unilocalizado, ha sufrido lo peor de los efectos de la crisis. Ya antes del año 2007 este sector se enfrentaba a graves problemas producto de la dificultad para abordar un nivel de competitividad suficiente con relación a los nuevos modelos comerciales que se venían imponiendo.

EL comercio familiar madrileño ya antes de 2007 había sufrido una reconversión no planificada y salvaje en sus efectos empresariales y sociales.

La apuesta de Ayuntamiento de la Capital y la Comunidad de Madrid por las Grandes Superficies, por la desregulación de los horarios comerciales y por la apertura indiscriminada en festivos, ha sido en parte la puntilla que pone en riesgo de extinción al sistema más tradicional y cercano de comercio. La falta de recursos para hacer nuevas inversiones o la escasa formación y desarrollo tecnológico de los titulares de estos centros independientes impiden una eficiencia suficiente para mantener la ventas, y con ello el empleo y la renta disponible de los comerciantes.

Sin embargo, y como era previsible, la libertad de horarios, no sólo no ha conseguido aumentar las ventas y el empleo, sino que más bien ha puesto de manifiesto la debilidad general del sector. La facilidad de las autorizaciones de instalación de grandes superficies comerciales, incluso en los años de recesión del consumo, hoy solo nos ofrecen una arqueología comercial con grandes centros cerrados o sólo disponibles para usos de hostelería y ocio. Contradictoriamente han sido los pequeños comercios y algunas grandes cadenas de superficies medias urbanas las que mejor se han mantenido, especialmente las que mayor resistencia han ofrecido en el mantenimiento del empleo.

Mantener el comercio tradicional madrileño, hacerlo más eficiente y moderno y asegurar un mejor servicio al consumidor debe ser uno de los objetivos imprescindibles de la nueva política comercial municipal en los próximos cuatro años.

Pero todo ello no debe ocultar que es inevitable continuar la reestructuración y adaptación del sector, por lo que desde el municipio se deberá trabajar con el resto de las Administraciones Públicas en limitar los efectos sociales que pueda tener, en especial promocionando sistemas de jubilación anticipada por cierre definitivo del negocio y promocionado la sucesión de empresas con medidas fiscales, formativas y de asistencia técnica.

En este sentido el relevo generacional en el comercio debe ser una realidad que permita que no se cierre ningún comercio o actividad abierta al público sin que se estudie una posible alternativa o sucesión del negocio.

 

MERCADOS MUNICIPALES

Plan de Actuación Comercial para su recuperación como mercados municipales, apostando por su profesionalización y la oferta en la calidad de sus productos dando un servicio integral a los usuarios de los mismos. (Ejemplo: San Antón, San Miguel, etc.).

Analizar la modificación de la vigente Ordenanza que regula esta actividad con el objetivo de introducir tanto la gestión directa del propio Ayuntamiento, como la cogestión a través de las Asociaciones de comerciantes de los Mercados. Establecer sistemas de participación estable de los concesionarios de los puestos en las decisiones que les afecten.

 

GALERIAS COMERCIALES

Plan Renove Integral para este tipo de Galerías Comerciales extendidas por los distintos Distritos de la ciudad. Ayudas a su modernización y a adaptación a las nuevas tecnologías.

Una vez desarrollado el Plan de modernización, el Ayuntamiento estudiará la autorización de nuevas Galerías en barrios recientes con menores servicios, haciendo partícipes a los actuales comerciantes en la gestión de las nuevas instalaciones

 

CENTROS COMERCIALES ABIERTOS

Estudio de nuevas implantaciones de este tipo de fórmula comercial por las zonas o barrios que se puedan implantar o así lo demanden.

Se hará un estudio sobre el grado de satisfacción de los actuales Centros para reordenar las actuaciones ya realizadas.

 

COMERCIO AMBULANTE

  • Adaptación de la vigente Ordenanza Municipal a la realidad existente.
  • Creación de nuevos mercadillos en zonas o barrios de nueva creación o en Distritos que no lo tienen.
  • Adaptación de horarios comerciales en función de la necesidad de cada uno de los mercadillos.
  • Ampliación de mercadillos ya existentes.
  • Plan de profesionalización, comercial y de formación para este sector.
  • Creación de un Registro único para los trámites administrativos de este colectivo y de una tarjeta profesional.

Todo esto conllevaría la creación de empleo en este sector tan necesitado de ello debido a que al ser un negocio muy familiar y no haber crecido conjuntamente con el resto de las formulas comerciales, ha quedado atrás y necesita una expansión en toda regla para poder llegar a los clientes y sus nuevos hábitos de compra. (Incorporación de la mujer al mundo laboral, envejecimiento de la población donde actualmente están instalados, imposibilidad de llegar al publico joven, etc…

 

MERCADOS TRADICIONALES O HISTÓRICOS

Tanto en el caso del Rastro, como de otros más modernos, pero de gran tradición, el Ayuntamiento debe realizar una política que conduzca a su mantenimiento cuidando sus valores actuales, sin que por ello resulte una traba para los comerciantes ni incremente los costes de establecimiento. En todo caso los nuevos modelos de comercio tienen que llegar a estos mercados, sin que signifique perder sus valores y características propias.

 

MERCADILLOS TEMATICOS

Su regulación se hace cada vez más necesaria, puesto que su número aumenta quizá de forma poco planificada, es imprescindible que las condiciones para acceder a la gestión y aprovechamiento de los mismos sean más transparentes y se evite cualquier tipo de limitación de libre acceso a los mismos, que no lo   sea por causas estrictamente profesionales.

 

VENTA DE PRENSA.

Uno de los sectores que más han sufrido la crisis es el de los denominados Kiosqueros o locales de venta de prensa, afectado además por el nuevo modelo de difusión de la comunicación.

El local de prensa debe recuperar su centralidad en el servicio a la ciudadanía y a los consumidores, en una buena parte ello puede conseguirse a través de su función como servicio de información y apoyo turístico en la Ciudad.

 

MERCAMADRID

Hacer un estudio de este recinto que abarca a distintas actividades industriales, agroalimentarias y de servicios. Tener en cuenta su adaptación a las nuevas condiciones del mercado en términos de horarios y servicios.

 

OTROS SECTORES Y LA PROMOCIÓN DE LA COLABORACIÓN EMPRESARIAL.

Siendo el comercio parte fundamental de los objetivos de la acción municipal, sin embargo el sector comercial convive con otras actividades que son especialmente importantes en la Ciudad. Este es el caso de la Hostelería, tan estrechamente vinculada al turismo, y el sector del transporte, tanto en la distribución de mercancías a través de los vehículos ligeros, como el servicio de transporte de viajeros y especialmente el taxi.

El Ayuntamiento debe trabajar por conseguir las mejores condiciones para el ejercicio de estas actividades, ayudando a los diferentes colectivos para encontrar sus puntos de encuentro para que a través de una convivencia creativa se consiga un Ciudad más adaptada a todas las necesidades y en común defender sus intereses colectivos.

Para ello hay que avanzar en un objetivo de colaboración interempresarial, especialmente en ámbitos territoriales equivalentes, y con ello apostar por un urbanismo comercial creador de espacios integrados, accesibles y especialmente higiénicos y seguros.

La colaboración entre autónomos y empresas de diferentes sectores redundará a su vez en la búsqueda de soluciones contra la competencia desleal y la mejorad de la cultura medioambiental, especialmente por lo que se refiere a la política de recogida de residuos y su necesario reciclaje.

Uno de los factores que más empleo y riqueza pueden llegar a producir es el de la rehabilitación y reforma de Edificios, Viviendas y Locales Comerciales. En este sentido AMTAS propone incorporar a todos los sectores profesionales vinculados a la rehabilitación a la Estrategia para un Plan General de Rehabilitación de Edificios en Madrid, con el fin de coordinar sus actuaciones.

Por todas las razones expuestas, la Asociación Madrileña de Trabajadores Autónomos (AMTAS), Asociación integrada en la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), pide que las recomendaciones y propuestas indicadas sean incorporadas por los Grupos políticos a las estrategias municipales para la Ciudad de Madrid en el próximo periodo 2015-2019.