EL BOE publica la nueva Orden de Cotizaciones que mantiene la base mínima de los socios personas físicas, que ya aumentó en Julio pasado, e incrementa la de los autónomos societarios en un 4%.

La base de cotización mínima de los más de 235.000 trabajadores autónomos que ejercen su actividad de forma personal en la Comunidad de Madrid se mantiene en este mes de enero en 919 euros. Esta congelación se debe a que no se han aprobado los Presupuestos para 2018 por lo que la Orden de Cotizaciones no puede por sí misma modificar la base. Sin embargo, como ocurrió en 2017 esta base podría sufrir una subida en unos meses, cuando se sepa si habrá Presupuestos del Estado.

El mismo motivo ha servido al Ministerio de Empleo para incrementar en un 4% la base de cotización para los más de 156.000 autónomos madrileños que son administradores de sociedades, aunque estas sean unipersonales. Efectivamente la base mensual pasa de 1.150 a 1.199 euros, y eso supone un aumento de la cuota en 168 euros anuales o 14 mensuales. Los societarios han visto incrementada su base mínima en un 12% tan solo en dos años.

La razón se debe a que estos autónomos deben cotizar sobre una base equivalente al Grupo I, Nivel A del Régimen General, cantidad que aumenta automáticamente con las subidas del Salario Mínimo Interprofesional.  Esta relación, que no responde a ninguna lógica, ha sido modificada por la reciente Ley de Reformas del Trabajo Autónomo, pero como la nueva norma establece que las actualizaciones serán de acuerdo con la Ley anual de Presupuestos y como en este caso no está prevista la aprobación de esta Ley, se ha aplicado el criterio anterior.

El Secretario General de la Asociación Madrileña de Trabajadores Autónomos-AMTAS, César García, considera que “no hay motivo para aprobar esta subida desmesurada, ya que al no haber presupuesto se tendría que haber congelado la base para los autónomos societarios tal y como se ha hecho para el resto de los autónomos”.

Así mismo, García recuerda que “los incrementos de bases mínimas injustificadas tan solo sirven para aumentar el esfuerzo de los autónomos con rentas más bajas, ya que a diferencia de la propuesta de AMTAS-UPTA, el actual sistema no redistribuye la carga de cotización de acuerdo a los ingresos reales por lo que son siempre los más débiles los que sufren estas subidas”.