25/03/2021/

AMTAS-UPTA insta al Ministerio de Cultura y Deporte a sufragar los 55 millones de euros que recaudan las sociedades de protección de la gestión de autores, SGAE-AGDI-AIE, al sector de la hostelería, restauración y ocio nocturno.

La pequeña hostelería de nuestro país está en una situación límite. No es razonable que este colectivo, del que forman parte 35.574 afiliados en la Comunidad de Madrid, están trabajando con aforos limitados, restricciones de horarios, cierres perimetrales y tengan que hacer frente a uno de los gastos fijos más injustos, que incluso en muchas ocasiones termina en procedimientos judiciales.

Desde AMTAS-UPTA queremos recalcar que no queremos vulnerar la protección de los autores y de su derecho a percibir lo correspondiente económicamente por su creación. Pero aliviar la situación económica de miles de autónomos de los sectores afectados, en una situación de crisis sin precedentes, es vital para la supervivencia de la mayor industria de nuestro país.

Los cálculos son sencillos, un pequeño establecimiento de hostelería que proyecta imágenes televisivas o música a través de dispositivos sonoros, con una superficie media de 100 metros cuadrados, destina de media 600€ anuales al pago del canon de autores. Esta cantidad económica, además es más elevada cuando para poder asentar la terraza del establecimiento necesitan ocupar la vía pública, siendo este un elemento de facturación directo.

Dese luego, si como se dice en todos los estamentos oficiales y sociales, la hostelería es un sector que tenemos que proteger por todos los medios, este asunto, que no es menor, debería resolverse de forma urgente, puesto que supone un auténtico lastre monetario en la actual situación económica.

César García, Secretario General de AMTAS-UPTA, “desde nuestra organización, haremos una propuesta al Ministerio de Cultura para que establezca urgentemente una ayuda directa a la que puedan acceder los establecimientos que estén en una situación de pérdida de facturación superior al 30%, para que puedan acogerse a un pago devengado por el propio Ministerio por las cantidades económicas correspondientes al canon de autores, y con ello aliviar su debilitada situación económica”.