06/03/2020/

2019 terminó con 1.174.646 autónomas, el 35,9% del total de la afiliación al RETA. Segmentadas por edades: 200.517 son trabajadoras menores de 35 años; 483.072 menores de 50 años y 491.057 mayores de 50. Si hablamos de personas físicas la brecha es menor: 1.285.583 hombres, frente a las 712.874 mujeres.

Con estos datos podemos concluir dónde está verdaderamente la brecha de género en el sector del trabajo por cuenta propia. Las mujeres optan mayoritariamente por iniciar una actividad por cuenta propia de forma individual, desechando masivamente la formula societaria como modelo jurídico.

El autoempleo es una buena herramienta para luchar contra la brecha salarial entre hombres y mujeres en España, al permitir un nivel de ganancia y salario más alto que en el trabajo por cuenta ajena y también un mayor nivel de desarrollo personal. Las mujeres que optan por el autoempleo desarrollan su propia idea de negocio, organizan su tiempo y deciden su futuro.

Sin embargo, son las autónomas las que peores condiciones tienen para poder ejercer su profesión o actividad. Queda mucho camino por recorrer en lo que se refiere a la igualdad, la conciliación y el reparto de tareas.

El reciente estudio de UPTA, en el que se analizan los tiempos de trabajo del empleo autónomo: “La racionalización de los tiempos de trabajo, la conciliación y la igualdad” https://cutt.ly/6tta62b demuestra claramente el desequilibrio que existe en materia de género.

La media de horas de trabajo de los varones autónomos en el principal sector de actividad, (servicios) no supera las 10 horas, mientras que las mujeres autónomas superan con creces las 14 horas de dedicación.

Las mujeres trabajadoras tienen mayores dificultades para conciliar, y hablando de la atención a hijos/as o a los cuidados familiares, siguen siendo ellas, quienes mayoritariamente se siguen encargando de estas tareas, haciéndolo de manera gratuita sin que se les reconozca ni se les compense, en detrimento de sus carreras profesionales. Esto supone una discriminación y una desigualdad que hay que corregir para romper los roles que atribuyen a las mujeres, en exclusiva o prácticamente en exclusiva, esta práctica.

En el mercado laboral durante las dos últimas décadas en España se ha avanzado de forma positiva en materia de igualdad de género aumentando la tasa de participación y reduciendo las diferencias salariales existentes, pero, a pesar de los logros, aún queda mucho por hacer para fomentar la igualdad real entre ambos sexos, en la sociedad en general, y en el mercado laboral en particular.

Parece evidente que emprender facilita a las mujeres su incorporación al mundo laboral, poniendo en marcha sus propios proyectos y siendo sus propias jefas. Y aunque es más complicado de lo que podemos pensar en origen, podríamos decir que muchas mujeres encuentran en el autoempleo una fórmula para conciliar la vida laboral y familiar.

El próximo domingo 8 de marzo, celebramos el día de la mujer trabajadora y desde UPTA queremos destacar la importancia del papel de la mujer emprendedora en la economía de nuestro país y felicitar a todas las autónomas por ello. Eduardo Abad, presiente de UPTA, “es un hecho constatable, son ellas las que lideran la evolución positiva del colectivo de trabajadores autónomos, son generadoras empleo y de riqueza económica, las verdaderas protagonistas. El crecimiento del colectivo se debe a su empuje”.