24/04/2019/

Hemos asistido en estos últimos días a los debates que se han producido entre los candidatos a presidencia del gobierno para estas próximas elecciones. Lo cierto es que es de agradecer que los autónomos estemos en el centro del debate y que nuestra realidad se traslade a la opinión pública.
 
Desde UPTA queremos destacar esta situación como muy positiva para el conjunto de nuestro colectivo, sin embargo, tenemos que aclarar cuestiones que se han puesto encima de la mesa y que no corresponden a las necesidades principales de nuestro sector.
 
La constante presencia de la “tarifa plana” en las propuestas presentadas, que algunos de los líderes políticos han remarcado como una herramienta positiva para la creación de empleo autónomo, ha quedado sobradamente demostrado que es una nefasta iniciativa.
 
Durante toda su existencia, en los últimos cinco años, han sido más de 1.500.000 los beneficiarios, pero han tenido continuidad de las actividades iniciadas menos del 12% del total con un coste a la Seguridad Social de 3.500 millones de euros.
 
La puesta en marcha de un sistema de cotización por ingresos reales sería la solución definitiva para aquellos que están cotizando por encima de sus posibilidades. Además, este sistema también beneficiaría a los que inician una actividad y sus ingresos están por debajo del SMI, para este colectivo su cotización se determinaría en un importe asumible. Y por el contrario todos aquellos que en estos momentos infracotizan tendría una aportación a la Seguridad Social acorde a sus rendimientos económicos.
  En estos años se han modificado aspectos que tienen que ver con la protección social de los trabajadores autónomos, tanto en la Ley de medidas urgentes como en el reciente Decreto del 28 de diciembre en el que definitivamente hemos alcanzado un mayor nivel de protección social, pero han quedado en el tintero temas fiscales de vital importancia para reparar la brecha fiscal que existe entre autónomos y empresas.  
Las deducciones por manutención o las deducciones por gastos en el domicilio afecto a la actividad del económica del autónomo no han sido ni siquiera citadas en este debate.
 
Una verdadera Ley de segunda oportunidad para aquellos que cierran su negocio por causas ajenas a su voluntad, en las que en la mayoría de los casos será necesario instar un concurso de acreedores para poder renegociar las deudas con proveedores y administración.

Tampoco se aborda la Ley de morosidad, que lleva dos años en proceso de modificación sin que hasta ahora los representantes de la comisión de economía del congreso de los diputados de los distintos partidos políticos se hayan puesto de acuerdo para desarrollar el sistema sancionador para los que incumplen esta Ley reiteradamente.

Hemos echado de menos propuestas sobre el relevo generacional que se ha de producir en nuestro colectivo por razones de edad en los próximos diez años, en los cuales más del 40% de los autónomos existentes estarán en edad de jubilación.
 
Con respecto a los planes de autoempleo juvenil que tanta tinta gastaron en el pasado, no hemos podido apenas escuchar propuestas concretas, nada más que algunas pinceladas esporádicas.
 
En el caso de los autónomos que viven una tragedia cuando con una edad avanzada tienen que cerrar su negocio no hemos escuchado ni una sola propuesta.
 
En definitiva, hemos asistido a la pelea por el voto del autónomo y como en otras ocasiones parece que más bien es una subasta para ver quién da más, donde algunos de los candidatos parecían doblar la oferta sin pensar de verdad en las necesidades reales y necesarias.
 
Por todas estas razones, más que nunca, desde UPTA redoblaremos los esfuerzos para tratar de llegar a los acuerdos necesarios con el gobierno y la oposición que salga de los comicios de este próximo domingo. Es ahora más necesario que nunca que las organizaciones representativas hagamos unidad de acción en los temas que de verdad importan a los millones de trabajadores por cuenta propia.