30/04/2019/

Nuestro colectivo continúa teniendo grandes carencias, sobre todo en materia de igualdad, si bien es cierto que se ha logrado en los últimos años romper barreras que parecían infranqueables en esta materia, son claramente insuficientes.
 
Los autónomos tenemos que estar en el centro neurálgico de la nueva forma de entender el mundo del trabajo. Las nuevas realidades económicas no pueden romper con derechos laborales perfectamente consolidados en los últimos años. Además, tenemos que preservar los derechos de los TRADE, establecidos en la Ley 20/2007 del Estatuto del Trabajo Autónomo, ya que no debemos olvidamos de los miles los trabajadores autónomos económicamente dependientes.
 
Por desgracia en nuestro colectivo también existe el fenómeno de la desigualdad entre ellas y ellos. Si para un varón es difícil establecer una actividad por cuenta propia y tener éxito en ella, para una mujer este es un auténtico reto de superación.
 
Tenemos que seguir desarrollando políticas que permitan realizar una discriminación positiva y que administración pública dote de recursos necesarios para facilitar al máximo la incorporación de las mujeres al mundo del trabajo por cuenta propia.
 
Además, desde UPTA queremos que mañana 1 de mayo, las personas estén en el centro del debate, la prioridad por encima de cualquier interés económico debe ser precisamente velar para que la persona sea el protagonista único, que esté por encima de los intereses económicos y que los cambios que se avecinen tengan como prioridad mejorar la vida de todos y no sólo la de unos cuantos.