02/02/2022/

Los autónomos que han cesado su actividad siendo mayores de 52 años, se quedan en el limbo de la protección social y de los subsidios. Desde AMTAS-UPTA exigimos al Ministerio de Trabajo que modifique las condiciones para poder acogerse al subsidio de mayores de 52 años.

En estos dos años de pandemia hemos comprobado como la mayoría de los cierres en sectores como el comercio tradicional y la pequeña hostelería han sido los que mayoritariamente han cesado definitivamente en su actividad.

Para miles de autónomos esta situación es desesperada, habiéndolo perdido casi todo, no son capaces de incorporarse al mercado de trabajo por cuenta ajena, ni reúnen las condiciones para poder emprender de nueva una actividad. Muchos de ellos, además, son deudores a las administraciones públicas por la imposibilidad de acometer las obligaciones con la Seguridad Social o con la Agencia Tributaria.
Actualmente se les deniega el subsidio a quienes han contribuido durante años a la riqueza de nuestro país, han generado economía, y por circunstancias no siempre imputables a la gestión de su actividad, han tenido que cerrar su negocio.

Desde AMTAS-UPTA hemos insistido reiteradamente en la necesidad de reparar el agravio que sufren los autónomos en comparación con los trabajadores por cuenta ajena. Es fundamental que desde el Ministerio de Trabajo se active este subsidio para nuestro colectivo.

César García, Secretario General de AMTAS-UPTA, “no es suficiente expresar la necesidad de cambios en el sistema, es una obligación realizarlos, es de justicia si queremos aproximar los derechos entre trabajadores por cuenta propia y por cuenta ajena”.

César García destaca también que este mes de enero la bajada de afiliados a la Seguridad social en el RETA es de 16.164, algo superior que la del anterior año 2021 con 14.668 e inferior a la del 2020 en la que cayeron 17.969 activos.

Desgraciadamente, muchos de estos autónomos son mayores de 52 años y necesitan el subsidio con urgencia.

El fin de la época navideña siempre ha tenido las mismas consecuencias, no sólo en el trabajo por cuenta propia si no también en el trabajo por cuenta ajena