Los autónomos madrileños crecen en casi 12.000 activos en el primer trimestre del 2017, lo cual es un dato muy alentador para la economía según AMTAS-UPTA.

El primer trimestre del año ha sido de crecimiento para el colectivo de trabajadores autónomos de la Comunidad de Madrid, ya que en este periodo los autónomos afiliados al RETA han crecido en 11.747 activos, pasando de un total de 381.867 en el mes de enero a un total de 393.614 en marzo, contando los autónomos sin ubicación geográfica, lo que supone un incremento del 3,07% respecto a los autónomos del mes de enero.

La ciudad de Madrid acoge al 50% de los autónomos que se han dado de alta en este trimestre, con un total de 5.951, con los que ya suman 182.219 del total de los autónomos de la Comunidad de Madrid.

Pero el resto de Municipios de la Comunidad también han experimentado un crecimiento exponencial en términos absolutos, siendo Rivas-Vacíamadrid el Municipio con  mayor crecimiento (286 autónomos- 5,34%) seguido de Pozuelo de Alarcón (197- 2,61%), Torrejón de Ardoz (196- 3,38%), Alcobendas (186- 2.83%), San Sebastián de los Reyes (162- 3,34%), Getafe (155- 1,91%), Boadilla del Monte (148- 3,50%), Majadahonda (146- 2,95%), Arroyomolinos (137- 6,77%) y Valdemoro (116- 3,26%).

El Secretario General de AMTAS-UPTA, César García, considera que “la situación de crecimiento es muy notable, y si seguimos en esta senda podremos decir que el crecimiento y por tanto el colectivo de autónomos se consolida en nuestra Comunidad, que sin ser de las más turísticas de España, como Andalucía o Cataluña, ha pasado a ser la tercera CCAA en crecimiento de Autónomos”.

Para el Secretario General de la entidad “no cabe duda de que las políticas de apoyo al autoempleo de la Comunidad de Madrid están surtiendo efecto, políticas de apoyo que por otra parte están siendo consensuadas con la Mesa del Trabajo Autónomo y de la Economía Social, de la que AMTAS-UPTA es miembro. Pero no hay que dejar de mencionar el esfuerzo que los Ayuntamientos están haciendo en materia de autoempleo, con medios propios y muchas veces escasos, y siempre dirigidos a mejorar la vida de los ciudadanos y de los autónomos, y con resultados positivos como se puede ver en estos números”.

“Lo importante ahora es que estas altas se consoliden, y para ello tenemos que arrimar todos el hombro. Muchas de las actividades no llegan a los tres años de vida y casi la mitad desaparecen al cabo de seis meses. Esta es de alguna manera la perversión del sistema, que te permite una entrada muy fácil pero una vez dentro no te acompaña” concluye García.