09/07/2021/

La complicación para cumplir todos los condicionantes para ser beneficiario de las ayudas “asustan” a los autónomos y microempresarios.

Según los cálculos de UPTA España, apenas el 40% del presupuesto inicial de 7.000 millones, unos 2.800 millones,  han sido solicitados hasta la fecha por autónomos, Micropymes y Pymes y muchas CCAA se están viendo obligadas a ampliar el plazo de presentación en la esperanza de cumplir con los objetivos.

En la Comunidad de Madrid, según las Órdenes de resolución favorable emitidas en mayo y junio por la Consejería de Economía Hacienda y Empleo, hay  unas 58.000 solicitudes tramitadas de las cuales se han aprobado alrededor de 5.000. Esto significa que, hasta la fecha solamente han solicitado la ayuda el 15% de los autónomos de la Comunidad y de éstos han obtenido respuesta positiva el 8,5%.

Otro dato a tener en cuenta es que, de estas 5.000 solicitudes aprobadas, el 90% corresponden a autónomos en estimación objetiva, cuyo importe máximo de subvención es de 3.000 euros.

Esta situación se produce por varios motivos, algunos son por culpa de la Administración Regional y otros lo son de la Administración General del Estado.

En primer lugar no sabemos el por qué de aplicar un descenso en el volumen de ventas del 30%, cuando en muchísimos casos autónomos y empresas se quedan fuera de la posibilidad de solicitud de las ayudas con un 29,5% de descenso en el volumen de ventas. “el problema de baremar así es que ese 29,5% puede suponer decenas de miles de euros de descenso en la facturación. El sistema de acceso, para ser efectivo, debería haber tenido en cuenta  la media de facturación y el descenso del volumen de negocio y haber ponderado las ayudas independientemente del porcentaje de disminución”, comenta el presidente de AMTAS-UPTA César García.

Otro inconveniente, derivado del desconocimiento de funcionamiento del sector autónomo y empresarial, es que tengas que demostrar deudas acumuladas y arrastradas con proveedores, acreedores y entidades bancarias. “Una vez más se demuestra el desconocimiento de nuestros políticos sobre cómo funciona un autónomo. La mayoría no pueden demostrar deudas con proveedores, acreedores o entidades bancarias porque han usado sus fondos propios para mantenerse limpios durante la pandemia. ¿Acaso no saben que a un autónomo o microempresario, los proveedores de productos y suministros no les “aguantan” las deudas el mismo tiempo que se las aguantan a una gran empresa?, apunta García.

Por regla general, los autónomos pagan a sus proveedores y a sus trabajadores en primer lugar, dejando para posibles negociaciones las deudas con entidades bancarias y con las Administraciones Públicas. “Las únicas deudas que, en la mayoría de los casos les quedan vivas a los autónomos son con Hacienda y Seguridad Social, curiosamente las únicas que no son contempladas en esta convocatoria” comenta el presidente de AMTAS.

Para la organización, no solamente tiene culpa el Ministerio del resultado de estas ayudas, sino que la propia Comunidad de Madrid también tiene “pecados” de los cuales hacer acto de contrición.

El primero y más grave es no haber consultado el Decreto de ayudas con las Asociaciones de Autónomos miembros de la Mesa de Trabajo Autónomo de la CM, “a buen seguro habríamos podido aportar soluciones a los problemas que ahora nos encontramos”, dice García.

Esta falta de comunicación nos ha llevado a ver cómo la Comunidad de Madrid, a pesar de las ampliaciones, es la CCAA que menos CNAE a incorporado al Decreto, por lo tanto son muchos menos los autónomos que pueden acceder a ella. “La rapidez sin control no sirve de nada, y en este caso la Comunidad de Madrid corrió tanto en la aprobación del Decreto que se pasó de frenada”.

Otro problema que habría que solventar es el de facilitar la solicitud a través de representantes de los autónomos o empresas sin necesidad de poderes notariales, otras CCAA han encontrado la fórmula sencilla de hacerlo y sus resultados están siendo mucho mejores en solicitudes.

“Creo que habrá remanente de los más de 900 millones de euros que hay como partida presupuestaria en esta ayuda, y mucho me temo que bastante. O solventamos estos problemas o la ayuda no tendrá la eficiencia que todos esperábamos. Deberíamos pensar en acometer la redacción de una nueva convocatoria que contemple estas situaciones y para ello es imprescindible que Ministerio y CCAA tengan comunicación, lo cual veo muy complicado. Si no lo hacen así son los autónomos los que pierden, concluye García