La Asociación Madrileña de Trabajadores Autónomos AMTAS, considera que las medidas de carácter  tributario dirigidas a la consolidación de las finanzas públicas aprobadas el pasado mes de diciembre son un duro golpe a los autónomos y pymes de nuestro madrileños.

Algunas de ellas, como las modificaciones en la compensación de pérdidas de bases imponibles negativas en el impuesto de sociedades, la modificación en el Impuesto sobre el Patrimonio o las conocidas como impuestos al alcohol, bebidas azucaradas, tabaco, etc., son algunas de las medidas que aun teniendo una repercusión directa en muchos sectores, podríamos catalogarlas de menos gravosas.

Además en Seguridad Social la actualización de las bases máximas  en las cotizaciones y la previsible subida de la cuota de autónomo completan las modificaciones.

Ni siquiera las medidas más proteccionistas, como la subida del salario mínimo interprofesional, los permisos de paternidad o la revalorización de las pensiones, compensan los desajustes que pueden ocasionar algunas de las citadas anteriormente.

Pero sin duda, la medida que más preocupa a AMTAS como organización representativa del colectivo de autónomos en la Comunidad de Madrid, son las modificaciones efectuadas sobre los fraccionamientos y aplazamientos de las deudas tributarias.

“Por su especial repercusión negativa a la liquidez de todos los autónomos y pequeñas  empresas, desde AMTAS destacamos la imposibilidad de efectuar el aplazamiento del pago del IVA repercutido a no ser que las facturas no fueran efectivamente pagadas, quedando esta posibilidad abierta a la decisión que adopte, ya no el Gobierno o la Agencia Tributaria, sino tal y como el Real Decreto Ley está redactado, será a criterio del funcionario” comenta el Secretario General de AMTAS, César García.

La liquidez a la que tenían acceso los autónomos y las empresas con el aplazamiento y fraccionamiento del mencionado impuesto, permitía en muchos casos obtener una pequeña financiación, sobre todo teniendo en cuenta que las entidades bancarias continuan cerradas para los autónomos; que no se cumple la Ley de Morosidad y que los plazos de pagos permitidos por Ley se vulneran sistemáticamente por las grandes empresas y la Administración; y que es la Administración Pública uno de los principales deudores del colectivo de trabajadores autónomos.

Además, por razones de la temporalidad en su negocio, o por la fluctuación de los  mercados son miles los autónomos que no disponen de la liquidez necesaria para poder hacer frente al pago del impuesto.

El secretario general de AMTAS-UPTA ha destacado que “los autónomos y las pequeñas empresas hemos ayudado a la recaudación de los impuestos en estos últimos años, hemos soportado sin rechistar los tipos impositivos del IVA y del impuesto de sociedades y el aplazamiento era el único guiño que desde la Agencia Tributaria se hacía a nuestro colectivo y era una herramienta perfecta para ambas partes. No solo es una mala decisión, además es muy inoportuna dada la situación económica”, recalcó César García.

Por su parte, la Comisión Ejecutiva de AMTAS-UPTA insta tanto al Gobierno Regional como a los Ayuntamientos a que se opongan frontalmente a esta medida, ya que ensombrece todo el apoyo y esfuerzo que desde estas Administraciones están prestando al colectivo, ya sea mediante programas, ayudas, subvenciones, asesoramiento, apoyo al inicio de actividad o mejora de las condiciones de la tarifa plana.